jueves, abril 21, 2011

EL AMOR. LA OTRA DIMENSIÓN



Imaginadme sumergida, empapada hasta el tuétano, perdidamente enamorada, y flotando en una dimensión a la que no sabía ni cuando, ni como, había llegado, pero en la que cada molécula del aire que respiraba me llegaba invariablemente a través de él, que me acariciaba como a un gatito y me consentía como a una niña.


Aunque todo esto os suene inmoral, y al margen de la ética, mis prioridades se habían desmoronado y supongo que guardé mis principios en la maleta, junto a mi inseparable sistema de valores.


Dormir en su regazo era como flotar en el líquido amniótico, sabiendo que fuera te espera el infierno de la vida.


No sé que me pasó …

1 comentario:

Amorín dijo...

Cuantas veces necesitamos salir de nosotros, abandonar esos valores, esa ética... que nos deja encajonados.
Buscar, quizás, sea dejar a un lado el kit mental que más se ajusta a nuestra rutina, para sin prejuicios, ir donde las caricias sepan a sabores novedosos, picantes, amargos...

Bss.